Acerca del cáncer de próstata

La próstata es una glándula sexual complementaria ubicada debajo de la vejiga urinaria que toca la pared del recto y rodea a la uretra. La uretra, que transporta la orina y el esperma del hombre a lo largo del pene, pasa a través de la próstata. Una próstata sana es una glándula pequeña y suave, del tamaño de una nuez. No es un órgano vital, pero es importante para la reproducción. Su secreción es parte de la eyaculación y aumenta la viabilidad del esperma. Durante la eyaculación, segrega un líquido alcalino que forma parte del semen. La próstata suele agrandarse en hombres ancianos, lo que se conoce como hiperplasia prostática benigna (Benign prostatic hyperplasia, BPH).

En general, la próstata se agranda durante la adolescencia debido a la exposición a la hormona masculina testosterona y su forma más potente, dihidrotestosterona (DHT).

La mayoría de las células del cuerpo están constantemente dividiéndose, madurando y muriendo en un proceso estrictamente regulado. El término “carcinoma” describe el estado del tejido en el que se deteriora la regulación del crecimiento de las células y las células continúan dividiéndose constantemente y sin control. No obstante, a diferencia de las células sanas, las células tumorales sobreviven mucho más y, en vez de morir, continúan dividiéndose y originan células nuevas y anormales.
Si las células de la próstata comienzan a dividirse sin control y forman racimos, se desarrolla un cáncer de próstata. En general, el cáncer de próstata se anuncia con la aparición de pequeños depósitos tumorales esparcidos en la próstata. En este estadio, la enfermedad es curable (el índice de recuperación supera el 90 %) mediante procedimientos estándares, como la extirpación quirúrgica de la próstata o radiación. El objetivo de estas técnicas es eliminar o destruir las células de cáncer de próstata.